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Época cristiana

(Parte del contenido de este apartado lo publiqué inicialmente en Wikipedía https://es.wikipedia.org/wiki/Nogales_(Badajoz), por esta razón me siento autorizado a reproducirlo aquí y ampliar su contenido manteniendo los enlaces que creé.) 

Reconquista

Podemos afirmar con total seguridad que Nogales pasó a manos cristianas en la misma campaña que culminó con la toma de Badajoz, Mérida y Elvas a pesar de que en el estudio de esta campaña, llevada a cabo por el último rey de León, la noticia es la falta de noticias sobre estos acontecimientos.

Desgraciadamente la muerte del rey de regreso a Galicia y la inmediata unión de las coronas de León y Castillas en su hijo Fernando III después de un largo periodo de conflictos entre ambos reinos, hace pensar  a algunos autores que fue la causa de las escasas noticias recogidas en las  crónicas castellanas de la época sobre esta campaña. Hasta tal punto fue así que se desconoce el documento original de delimitación del alfoz de Badajoz y sólo se tienen referencias a su delimitación original por confirmaciones posteriores ya en la época de Alfonso X el Sabio o por documentos de donaciones en años posteriores.

Una de las pocas alusiones la encontramos en el cronista leones contemporáneo  Lucas de Tuy: Alfonso IX después de la toma de Mérida “asedió Badajoz y tras pocos días la tomó”... Continua: “abandonaron los sarracenos Elvas y otros muchos castillos, que poblaron los cristianos al encontrarlos vacíos”.  Entre estos podemos suponer que se en contraban los hins de Monsalud y Nuqalis.

Nogales, aldea de Badajoz

Después de la conquista del Reino de Badajoz , Nogales aparece entre las villas y aldeas que constituirán su alfoz en régimen de realengo. Pero al igual que otras aldeas y villas vecinas situadas en la periferia sur del término, Nogales es desgajada de Badajoz y pasa a propiedad y jurisdicción señorial a finales del siglo XIII.

Primera ubicación:  Ladera nordeste; Huerta de San Juan. Varias hipótesis.

Si tenemos en cuenta a Gibelo cuando hace referencia a construcciones que data de la época emiral situadas en la ladera nordeste del cabezo de Nogales, podríamos pensar que la ubicación de la población pudo estar en ese sitio muy cercano a la ubicación del hins Nuqalis musulmán.

A la vez hemos de tener presente los restos de una construcción cristiana conocida como la ermita de San Juan situada en la huerta del mismo nombre en la margen izquierda de la rivera de Nogales justo en la base de la sierra de Monsalud.

Primeras señorizaciones de Nogales

Sabemos que Nogales había sido vendida en 1340 a Alfonso XI el Justiciero por Lorenzo Vázquez de la Fuenteseca (Fonteseca/Fonseca),5​ por la cantidad de 70.000 maravedíes, y el monarca la había entregado a continuación a Pedro Carrillo.6​ Este último, hallándose necesitado de recursos para tomar parte en la guerra contra los musulmanes, solicitó un préstamo de 40.000 maravedíes a Enrique Enríquez "el Mozo", señor de Villalba de los Barros, Caudillo mayor del obispado de Jaén, y Justicia mayor de la Casa del rey y, como garantía de devolución del préstamo, señaló la villa de Nogales, la cual, en 1344, pasó definitivamente a poder de Enrique Enríquez "el Mozo", debido a la incapacidad de Pedro Carrillo para devolver el préstamo que le había sido concedido.7

Un año antes, en 1343, el rey Alfonso XI había donado a Enrique Enríquez el Mozo la aldea de La Parra, situada al sur de Nogales13​  y, además de los señoríos que heredó y que le fueron donados por el rey, Enrique Enríquez adquirió una serie de tierras en la comarca extremeña de la Tierra de Barros, a fin de aumentar sus rentas e ingresos y de redondear las posesiones que se hallaban en su poder, encontrándose la mayoría de ellas en los términos de Salvatierra de los Barros, La Parra, y el alfoz de Badajoz.14​ Estas adquisiciones hace pensar en la intención de constituir un señorío homogéneo sobre una ámplia zona al sur de la ciudad.

Al acabar la guerra entre Pedro I y su hermanastro Enrique II en 1369, Nogales formaba parte del patrimonio de Leonor Enríquez, quien la había aportado como dote a su matrimonio con el conde Fernando de Castro miembro muy activo del bando perdedor. Esto dio lugar a que Nogales, junto con otras propiedades, fuera confiscada por el vencedor y entregada a Sancho Sánchez Mexía primero y desde 1391 a Diego Martínez de Cáceres, ambos del bando Trastámara. Pero Leonor Enríquez, argumentando que su familia había apoyado a Enrique II reclama y en 1392 obtiene sentencia favorable que obliga a Diego Martínez a devolver la villa de Nogales y su castillo8​ a su anterior propietaria. Esta sentencia da lugar a que Nogales y su castillo tengan un propietario de "facto" (Diego Martínez de Cáceres) y una propietaria por derecho (Leonor Enríquez).

 Sobre este conflicto MAZO ROMERO, en su tesis doctoral -El condado de Feria (1394-1505) . Badajoz. 1980.- cita la sentencia de la Cancillería de Valladolid conservada en el Archivo Ducal de la Casa de Medinaceli, donde se dice textualmente “...que devolviera la villa y su castillo...”.

Quiero resaltar que en 1392, en este documento oficial, se hace referencia a Nogales con el título de villa con castillo, 50 años antes de la construcción del castillo que hoy conocemos. Es probable que ese castillo sea el hins árabe citado más arriba.

Los Suárez de Figueroa en la Baja Extremadura

La solución al conflicto de la doble propiedad la aportó un tercer actor en la zona: el primer señor de FeriaGomes Suarez de Figueroa, realizando en 1395  la doble compra de la villa de Nogales y su castillo por valor de 80.000 maravedíes.

Según Mazo Romero, esta operación que contó con la autorización de Enrique III, formaría parte de un proyecto a largo plazo iniciado por el Maestre de Santiago, Lorenzo Suárez de Figueroa, padre de Gomes y poderoso magnate del momento.

El Maestre formaba parte de la baja nobleza ascendente después de la entrada de la dinastía Trastámara, cuyo objetivo, a la vista de la evolución posterior, sería la consolidación de un gran señorío en la zona, en la persona de su primogénito.

De esta forma el rey, a través de su descendiente, pagaba la fidelidad del Maestre, quién por su condición de miembro de una orden militar no podía recibir directamente. Al mismo tiempo, su primogénito sería el beneficiario de fondos desviados de la "mesa maestral" que dieron origen a varias demandas contra el primer señor de Feria a la muerte del Maestre. CITA